Domingo Faustino Sarmiento

(1811-1888). Brillante y recia personalidad argentina que fue uno de los más grandes propulsores del avance del país para que, sobreponiéndose al atraso que le significó la tiranía rosista, pudiera alcanzar a las más adelantadas naciones del mundo. Si bien fue legislador, gobernador de San Juan, diputado y senador nacional, ministro, embajador, general e incluso presidente de la Nación Argentina, su más grande mérito reside en los esfuerzos que realizó a través del periódico, del libro y de los cargos públicos que desempeñó para difundir la enseñanza, afianzar el orden y propagar todo lo que significase cultura y progreso, desde el ferrocarril y el telégrafo hasta el fomento de la inmigración, la fundación de escuelas, la creación de bibliotecas, etc. A ese afán suyo de promover la educación se debe la creación del Colegio Militar de la Nación, de la Escuela Naval, del Observatorio de Córdoba, de las Escuelas Normales, etc.

Fue iniciado masón en la Logia Unión Fraternal de Valparaíso el 27/6/1854. De regreso a la patria, en diciembre de 1855 es uno de los fundadores y primer Orador de la Logia Unión del Plata N° 1. El 18/4/1882 se afilia a la Logia Obediencia a la Ley N° 13. El 12 de mayo de 1882 asume el cargo de Gran Maestre de la Masonería Argentina. Anteriormente el Supremo Consejo grado 33° para la República Argentina le había acordado el 1 8/7/1860 dicho grado, que recibió junto con los generales Justo José de Urquiza, Bartolomé Mitre y Juan Andrés Gelly y Obes, y el doctor Santiago Derqui. el día 21 de ese mismo mes y año. En 1864 el Supremo Consejo y la Gran Logia le encomendaron su representación para que tomara contacto con el Supremo Consejo y las Grandes Logias de los Estados Unidos de América, lo que así hizo. Allá visitó al presidente Andrés Johnson (masón), quien le obsequió el distintivo masónico que se encuentra actualmente en el Museo Histórico Sarmiento junto con sus demás pertenencias masónicas. También en Francia, tuvo destacada actuación. Cuando el liberalismo resolvió dar la batalla en favor de la enseñanza obligatoria, gratuita y laica. Sarmiento fue uno de los grandes adalides de esa lucha, sufriendo por tal motivo los más soeces ataques por parle del clero y especialmente de uno de sus portavoces, el doctor Pedro Goyena. En menor escala los recibió de Estrada, quizá porque éste debía lo poco a que hasta entonces había podido llegar en su vida precisamente a Sarmiento. Al producirse la muerte de Sarmiento. que negóse hasta su postrer instancia a someterse a las normas para el caso de la Iglesia Católica Romana, la Masonería del Paraguay le rinde los primeros honores masónicos. Posteriormente, a la llegada de sus restos a la ciudad de San Nicolás de los Arroyos es el ex Gran Maestre doctor Agustín P. Justo, presidente de la Cámara de Apelaciones de aquella ciudad, quien le tributa honores en nombre de la Masonería Argentina.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Add to favorites
  • Tumblr
  • RSS
This entry was posted in Biografias Masonicas and tagged , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>